Pamela Pizarro, Funcionaria de la Conama trató de "hippies de mierda" a través de un mensaje de texto a los ecologistas que se opusieron a la construcción de la termoeléctrica Barrancones. Pareciera que en el gobierno del Presidente Sebastián Piñera pensaran lo mismo respecto de los comuneros mapuches que hasta el día de hoy llevan 63 días en huelga de hambre.
El tema mapuche es de larga data en sus reivindicaciones histórico-territoriales y jurídicas. Los mapuches en huelga de hambre reclaman en esta oportunidad, concretamente, por la aplicación de la Ley Antiterrorista a las causas que se siguen en su contra.
La Concertación aplicó esta ley y el actual gobierno se niega fuertemente a desistir de aplicarla, pues es un mecanismo fácil de alcanzar éxito en las investigaciones de las acciones de fuerza emprendidas por la etnia heredera de Colo-Colo, Galvarino, Caupolican -sin distinción alguna- en el contexto del llamado conflicto mapuche.
Es la ley nº 18.314 que sanciona las conductas terroristas y contiene ventajas procesales, como los testigos sin rostros, la extensión de los plazos de detención (hay comuneros que llevan dos años detenidos), el sistema de presunciones exageradas y el secreto de la investigación.
A las etnias en nuestro país se les ha mirado con desprecio y se ha sido indiferente con las problemáticas y las reivindicaciones de éstos. Hace tiempo que los comuneros mapuches están en huelga de hambre como recurso extremo para que sean oídos por el gobierno. Éste en esta ocasión se quiere mostrar duro e inflexible, pues han sido muchas ya las instancias en que ha tenido que ceder, contrariando incluso sus convicciones, en pos de no perder popularidad.
En toda esta coyuntura la situación parece inmóvil por lo que cuatro diputados de la Comisión de DDHH de la Cámara Baja adhirieron a la huelga de hambre que realizan 34 mapuches desde hace 60 días y que están dentro del penal en solidaridad con ellos. Su postura, sostienen los diputados, es hasta que se instale una mesa de diálogo para tratar el tema. Además, están en juego vidas humanas que en cualquier momento pueden tener un desenlace fatal, pues la salud de los huelguistas seguramente debe estar muy deteriorada. Pero el Presidente Piñera sigue obstinado y no quiere ceder; se niega a una mesa de diálogo. Quizás en el gobierno pensarán que estos indios son brutos y tienen aguante suficiente.
Los cuartros diputados -Hugo Gutiérrez (PC), Sergio Aguiló (PS), Tucapel Jiménez (PPD) y Manuel Monsalve (PS)- ingresaron a la cárcel de la capital de La Araucanía para reunirse con los comuneros que allí realizan huelga de hambre, y no salieron al término del horario de visitas. Ellos han recibido una serie de críticas por el paso que han dado. Se dice de que si están en un cargo público no pueden hacer uso de ciertos medios, fuere cual fuere la justicia de los fines que invocan. Pero creo que en este caso puntual, en que ha habido desidia, desprecio, indiferencia de no sólo las autoridades sino de los chilenos en general, la conducta coercitiva de los diputados no me atrevería a criticarla con rudeza, como se ha ventilado en la prensa.
Además, nadie puede negar la seriedad y el compromiso con los derechos humanos que tienen Aguiló, Jimémez y Gutiérrez; el otro diputado no es tan conocido pero me imagino que es del estilo de sus compañeros en esta instancia.
En un país de pusilámines como el nuestro, en que siempre se anda con el "peo atajado", los diputados en cuestión se la juegan en solidaridad con quienes no son escuchados y son despreciados o se mira con las más absoluta indiferencia sus reivindicaiones históricas y jurídicas.
Y esto no es sólo la actitud de un gobierno de derecha que desea que se siga apicando la ley Antiterrorista a los mapuches, sino también de la Concertación que como en muchas otros temas estuvo con el "peo atajado" y como supuesta raza dominadora tampoco le dieron importancia al pueblo mapuche.
El actual gobierno actúa en función de lo que demandan las encuestas o de lo que se percibe de la opinión pública, y en este tema Piñera ha actuado en consecuencia, pues los mapuches llevan 63 días en huelga de hambre, sin embargo, para los chilenos esta situación no existía y los únicos dos diarios que existen en el país tampoco hacían eco de las demandas mapuches. Sólo hace trece días que se ha puesto en el tapete noticioso la huelga de los comuneros mapuches
Para el gobierno, para la derecha, para los medios... el conflicto mapuche es un pelo en la sopa, molestan, echan a perder el contexto de buena onda que el gobierno y sus brazos comunicacionales están enmarcando en los chilenos en vista del Bicentenario.
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