Desparpajo: la RAE en una de sus acepciones lo define como "suma facilidad y desembarazo en el hablar o en las acciones". Así se resume la conducta del inhabilitado alcalde Waldo Sankán, de los concejales, de los ex y actuales funcionarios municipales y de los empresarios involucrados en el escandaloso y bochornoso hecho de corrupción detectados en las últimas administraciones municipales y que, el Ministerio Público, en una acuciosa investigación, ha puesto de manifiesto -a través de antecedentes sólidos- de cómo operaba la organización criminal que estaba esquilmando a la municipalidad de Arica por más de $4000 mil millones, es decir, robándole a los ciudadanos ariqueños.
Pero esta conducta, desde mi perspectiva, tiene una explicación que hay que buscarla en el tiempo. Desde el retorno a la democracia han habido cinco ediles. El primero fue el querido Santiago Arata Gandolfo (1992) que no alcanzó a cumplir su período, pues falleció en el ejercicio de sus funciones edilicias; en estas circunstancias lo sucedieron Hernán Lagos Zúñiga (1992 - 1994) e Iván Paredes Fierro (1994 y siendo reelegido hasta el 2000); posteriormente asumió Carlos Valcarce Medina (2000 - 2008); y finalmente, Waldo Sankán Martínez, que asume el 2008 hasta que fue inhabilitado tras la acusación de esta estafa por su participación en el caso conadi.

Pero lo paradójico de esta situación es que el alcalde que más fue atacado por los medios y sus detractores durante el ejercicio de su cargo edilicio, fue precisamente Iván Paredes. Y como contrapartida, el más beneficiado de la alcahuetería mediática fue Carlos Valcarce. Durante su período la prensa y conspicuos personajes silenciaron evidentes hechos que denotaban ya, en ese entonces, hechos como los que se ventilan actualmente en la prensa y que han dejado perplejo al resto del país.
Del ex alcalde Paredes no hay ninguna acusación verosímil y fundada que lo ligue a hechos irregulares o de corrupción. La "rumorología" sólo llega a la propagación de "cagüines" mal intencionados que no han tenido asidero para hacer una denuncia seria y verosímil. El ejemplo más clásico es la famosa luminaria en una parcela en Cerro Sombrero que era de propiedad de Paredes, el cual nunca cometió el ilícito con el que majaderamente se le imputa. Se le intentó acusar de usar recursos fiscales en una ocasión excepcional en que por un imperativo humano le salvó la vida a Julio Urquhart, como el propio afectado en una oportunidad lo reconoció.
Durante la administración de Valcarce, hubo una catarata de irregularidades que los medios de entonces escandalosamente silenciaron; no obstante la Fiscalía, el Consejo de Defensa del Estado y Paredes le imputaron el delito de fraude al Fisco y estafa, junto a dos empresarios locales, por el pago de dineros municipales por trabajos que no se realizaron, acusaciones que fueron desestimadas por la defensa, argumentando un error administrativo. En definitiva, Carlos Valcarce fue absuelto, aunque se reconoció la falta de prolijidad en sus funciones que dieron pábulo a la acción de la Fiscalía, el CDE y el entonces diputado Iván Paredes, la que no prosperó, quizás a falta de una prueba más contundente como una escucha telefónica, por ejemplo.
La banda criminal autodenominada "la pandilla" y liderada por por el empresario Jorge Frías, posiblemente tenga su génesis hace 11 años. Fue el año 2001 que Frías llegó a Arica, dos meses después que asumiera como alcalde Carlos Valcarce. Y como lo consigna el diario La Estrella de Arica (26 de abril 2012) ya hacia el 2007 se había adjudicado más de tres mil millones de pesos por contratos con la Municipalidad de Arica. Sólo a principios del 2004 se hizo pública una denuncia en contra de su empresa -que operaba en el vertedero- por la utilización de patentes de automóviles en sus maquinarias pesadas. En esa época, Waldo Sankán, que era concejal, dijo que se trataba de "un error administrativo". Ya esta actual bola de nieve de la corrupción, estaba creciendo.
Entre silencios, complicidades, intereses, ambiciones... y algunos que erróneamente piensan que no hay que ser gil y hay que robar, porque todos lo hacen, y porque es parte de las habilidades del oficio y porque además todos han zafado y porque se había dado por vencido a Iván Paredes -que a muchos les molestaban sus denuncias que hoy día cobran una tremenda validez- esta tropa de sinvergüenzas, sin empacho, con pleno desparpajo, se estaban llenando los bolsillo con dinero ajeno y pretendían hacerlo por mucho tiempo más. Pues, increíblemente, en Arica, la desinformación y ceguera inefable de sus ciudadanos, seguía eligiendo equivocadamente a sus representantes. Esta banda criminal jamás sospechó, creo, que estaban siendo interceptados sus teléfonos celulares; de ahi lo burdo de su accionar, casi como un elefante en una cristalería... total en Arica todos han zafado (...pensaban...). Ellos creían que estaban actuando sobreseguro. No hay que olvidar que los tentáculos de la corrupción llegaron hacia los jueces, medios, periodistas, locutores radiales y políticos. Hay un antecedente que no puede pasar inadvertido respecto de las escuchas telefónicas que dice relación a la conversación entre Jorge Frías y el actual diputado Orlando Vargas, en donde éste aseguraba el voto de la concejala Patricia Fernández para la aprobación de la renovación del vertedero municipal administrado por el empresario, pese a existir muchas irregularidades en su funcionamiento.
Hubiese querido con toda mi alma que Elena Díaz no estuviese involucrada en estos hechos sucios, pues tenía una buena visión de ella cuando fue alcaldesa de Arica. Y además, por una cuestión de cercanía de mi familia con ella... Podría haber quedado, junto a Valente Rossi y Atencio, entre los grandes comunistas de Arica, pero...
Los empresarios que interactuaban con la Municipalidad de Arica, Jorge Frías y Ruperto Ojeda, tenían un registro, una especie de ranking, que le establecía quiénes eran los ediles "más caros" y que subían el costo de las coimas. En este putrefacto contexto el nexo para "convencer" a los concejales era el concejal Javier Araya, quien se jactaba de su "labor". El 3 de febrero, un día después de que Sankán fuera inhabilitado, el concejo le renueva el contrato a Frías por dos años con un inédito 7 - 0. "Para que vea cómo trabajo yo", se ufanó por teléfono el concejal Araya.
Hubiese querido con toda mi alma que Elena Díaz no estuviese involucrada en estos hechos sucios, pues tenía una buena visión de ella cuando fue alcaldesa de Arica. Y además, por una cuestión de cercanía de mi familia con ella... Podría haber quedado, junto a Valente Rossi y Atencio, entre los grandes comunistas de Arica, pero...
Algunos van a decir que hay que respetar el estado de derecho y no se puede sentenciar a priori; pero seamos realista, en política y en la farándula, la realidad mediática es la que se impone y, porque además, la gente está tan enrabiada ante tanta consuetudinaria sinvergüenzura que ni siquiera quiere escuchar la verdad judicial. Creo que en este caso las dos verdades van a coincidir.
Los políticos junto con tener muchos privilegios también deben ser cuidadosos de sus responsabilidades, y no sólo deben ser buenos políticos sino también parecerlo.
Los políticos junto con tener muchos privilegios también deben ser cuidadosos de sus responsabilidades, y no sólo deben ser buenos políticos sino también parecerlo.
Los sinvergüenzas no van a desaparecer, cada vez emergen más... son como las callampas. Y el antídoto contra ellos, es la denuncia.
Comentarios
Saludos !!! :D
Liliana Díaz Q.